El conflicto en Malí, que desembocó en ataques aéreos franceses y planes para desplegar tropas africanas, plantea una serie de riesgos elevados para todo el continente, desde una violenta reacción de los islamistas hasta un potencial desastre humanitario.


Roque Bergareche podía haber tenido una vida más o menos acomodada en España, pero prefirió abrir nuevos caminos. Deseaba innovar. Para eso, abandonó en 2010 su puesto en N+1, una entidad con más de 200 empleados especializada en productos financieros, para crear su propia empresa en Angola tras la pacificación del país en 2002. El pasado viernes, un grupo de jóvenes le asaltó en Luanda y una bala reventó todos sus sueños.