Los enfrentamientos en Heglig han provocado en el último mes la muerte de 1.200 soldados sursudaneses, según ha informado este lunes el comandante del Ejército sudanés, Kamal Marouf, quien no ha dado datos sobre las bajas causadas en sus tropas. Distintas fuentes han confirmado la presencia de soldados muertos en las calles de Heglig y la comunidad internacional ha mostrado su preocupación por estos ataques.
El viernes pasado, el Gobierno de Khartoum anunció que había recuperado el control de esta zona fronteriza y petrolera, a la vez que Sudán del Sur aseguraba que se retiraba del lugar “de manera voluntaria y bajo la presión internacional”. Lo cierto es que los combates y los bombardeos sudaneses sobre la zona desde finales del pasado mes de marzo han sido intensos.
Tres días después de este anuncio, el presidente sudanés Omar Al Bashir, perseguido por genocidio por la Corte Penal Internacional, se presentó en Heglig para celebrar esta “victoria” junto a sus tropas. “No negociamos con esta gente”, dijo, “con ellos sólo negociamos con fusiles y con balas”.
Heglig, donde opera la compañía petrolera Greater Nile Petroleum Operating Company (GNPOC), fue tomada el pasado 10 de abril por el Ejército sursudanés. La zona es realmente estratégica y tras los combates han sido destruidas buena parte de sus instalaciones, un golpe que puede afectar también a la economía de Sudán.
La Unión Africana, Estados Unidos, la ONU y en general la comunidad internacional se mostraron “profundamente preocupados” por la situación generada entre ambos países y ha hecho constantes llamadas a la calma. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, calificó de “ilegal” la toma de Heglig y pidió a Sudán “el cese inmediato de los bombardeos” en Sudán del Sur y su retirada de territorios que pertenecen a Sudán del Sur.
Sin embargo, lo cierto es que los bombardeos continúan. Este lunes, aviones sudaneses habrían lanzado un nuevo ataque contra la ciudad fronteriza de Bentiu, capital del estado fronterizo de Unité, según ha informado France Press.
